“Los emprendedores tenemos que hacer una mea culpa y
ver si no le hemos errado en el enfoque. Yo critico por qué con toda la
legislación que hay en Uruguay nos focalizamos tanto en el cultivo. Eso lo
tenemos arraigado en que somos un país agroexportador, entonces vemos la
oportunidad del cannabis y nos ponemos todos a cultivar.  Y en verdad la legislación permite hacer
muchas más cosas: tenemos la oportunidad de exportar productos finales al
mundo, sumarle valor agregado al mero cultivo”, dijo Andrés Israel, emprendedor
y CEO de Global Cannabis Capital (GCC), en entrevista con César Bianchi en 970 Noticias.

Israel siguió: “Tenemos que
arriesgar un poco más. En eso queremos intervenir, orientando, asesorando, desde
GCC: ¿para qué vamos a exportar toneladas de flores, si con esas toneladas de
flores podemos hacer productos finales con marcas, con nichos, con mercados, y
así alcanzar el mundo?”

Global Cannabis Capital, anunció
el empresario, ya está vendiendo tokens en la plataforma blockchain Ethereum
(XET), y esas criptodivisas representan su capital en lugar de una oferta
pública inicial de acciones tradicional. “Lo que nosotros hacemos es intentar
llenar un vacío que había en la industria del cannabis. Es una industria que
todos sabemos que va a crecer de manera exponencial, pero nadie sabe con
exactitud hacia dónde. Todo el tiempo escuchamos noticias de que la industria
del futuro pertenece al THC, al CBD, a las marcas, a la infraestructura, van
variando constantemente las teorías de hacia dónde va la industria”, comenzó
diciendo Israel en 970 Universal.

 “Nosotros veíamos que había un vacío, que no
había una opción lo suficientemente diversificada que abarcara todas las
verticales de la industria. Lo que hicimos fue crear un portafolio de empresas
de cannabis sumamente diversificado donde cubrimos todas las verticales de la
industria para que un inversor (cualquier inversor), al que le interese la
industria del cannabis pueda invertir en la industria de manera diversificada”,
agregó.             

 “A la
hora de hacer este vehículo lo más público posible para que cualquiera pueda
acceder a esta plataforma decidimos tokenizar nuestra empresa. Es decir,
mediante la compra de un token vos accedés a tener participación accionaria en
todas las empresas que tenemos en el portafolio”, explicó.

Al día de
hoy GCC ha invertido un millón de dólares en 30 empresas de cannabis de América
Latina, brindando servicios a startups
a cambio de acciones o comprando participaciones en empresas con potencial.  

Los
inversionistas que decidan comprar tokens para ser socios de la empresa -y
tener participación en el portafolio como accionistas- estarán sujetos a
controles antilavado de dinero aquí y en Luxemburgo, donde la empresa abrió.
Este pequeño país europeo es hoy pionero en las dos variables que le interesan
a GCC: el cannabis y el blockchain. “Encontramos que el mejor marco regulatorio
para poder hacer esto de manera legal y transparente y evitar todas las
suspicacias que hay en el mundo del blockchain estaba en Luxemburgo. Allí
estamos posicionados legalmente, entonces tú al comprar el token tenés acciones
de nuestra sociedad, que es dueña de todo este portafolio (de empresas de
cannabis)”, dijo. 

“Todo el
dinero que levantamos luego de vender los tokens es reinvertido en el
portafolio de cannabis, ya sea en empresas que ya tenemos o en empresas nuevas
que sumemos al portafolio. El 100% del dinero que levantamos con los tokens se
utiliza para invertir en el portafolio, para hacerlo crecer, y por ende, el
valor del token va aumentando porque el valor del token va ligado al valor del
portafolio”, agregó Israel. 

Global
Cannabis Capital no invierte en empresas de cannabis de uso recreativo, sino en
todos sus otros usos: medicinal, productos cosméticos, cultivo,
infraestructura. “Nosotros hoy estamos enfocados en Latinoamérica y el concepto
ahora es volvernos un fondo global. Y para eso tenemos que encontrar
oportunidades en Canadá, en Luxemburgo, en Suiza, en Estados Unidos, para hacer
un portafolio lo más diversificado posible. Vamos a evaluar diferentes
proyectos a nivel mundial y tratar de ser un factor de impulso para la
industria del cannabis”.

“No solo suena bonito juntar
blockchain con cannabis, sino que también estamos solucionando un problema que
hay hoy en día en la industria del cannabis, que es que hay poco acceso a
financiamiento. Una empresa de cannabis no puede pedir un préstamo, el sistema
bancario no está preparado en muchos países para poder abordar la industria del
cannabis. Hay pocos fondos (venture capitals) que inviertan en la industria del
cannabis. Y ese freno de mano es el que nosotros estamos intentando quitar con
este proyecto, y así darle un buen impulso a la industria, que la necesita”,
concluyó.

Israel dijo que él, junto a sus
socios uruguayos Joaquín García y Rodrigo Rey, pretenden llegar a tener 60
empresas en el portafolio (el doble que hoy) para julio de 2023. Y ahí irán a
una oferta pública, algo similar a salir a la Bolsa de Valores en otro mercado.
Entonces sí, cualquier internauta en la otra punta del globo podrá entrar a
internet, conocer el precio del token y participar como socio activo de la
empresa.

“Está bueno buscar que Uruguay
sea pionero en una industria como la del cannabis, y ahora podemos serlo desde
otro lugar, y no solo desde el exportador de materia prima, que luego importa
el producto final. Nosotros podemos exportar productos finales, porque la
legislación uruguaya lo permite. Tenemos que animarnos”, sentenció.





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