Guillermo Peluffo,
vocalista de la banda de rock Trotsky Vengarán, pasó por los micrófonos de
Hacemos lo que podemos, programa emitido por 970Universal.

Los comunicadores
Richard Galeano y Mathías Amaro iniciaron el cuestionario por el lado del
fútbol. Peluffo es fanático de Nacional y analizó el presente del equipo, pero también
recordó el pasado reciente del club de sus amores.

Cambiando
radicalmente de tema, el líder de la banda de punk rock fue crítico con el
presente de la realidad económica de los uruguayos. En ese sentido, dijo que el
cese de la emergencia sanitaria resuelto el mes pasado, le produjo una efímera
dicha. “Estuve contento dos semanas y ahora ya estoy preocupado”, reconoció.

Interrogado sobre
las causas de esa preocupación, apuntó a “la malaria”, y no precisamente la
transmitida por los mosquitos.

“Estoy requemado,
está durísima la calle”, dijo el músico, quien aseguró no querer “transformar
eso en un tema político con el gobierno”.

“Estoy viendo
gente cayéndose cómo en 2002, y de los que caen se levantan la mitad.  Estoy viendo gente que está mal, la cosa está
mal. Eso es lo que yo siento y lo que más me preocupa”.

El músico aclaró
que su comentario no era una queja personal, y aseguró que su banda atraviesa
un gran momento de convocatoria. Sin embargo, recordó que la crisis impacta en la
gente de menos poder adquisitivo, y la aleja de los escenarios y las
manifestaciones culturales.

“Nosotros formamos
parte del mundo del entretenimiento, y si ese entretenimiento no permite que
comas mañana, se complica”, señaló. Por esa razón, entiende que quienes pagan
una entrada hoy son personas “de cierto poder adquisitivo, para arriba”.

Pese a la referencia
a la crisis de 2002, Peluffo dijo que esa coyuntura y la situación actual no pueden
compararse de manera directa.

“Son crisis distintas,
la de 2002 fue como el Coyote y el Correcaminos, cuando venís caminando y te
quedás sin piso, lo de ahora es progresivo, te vas acomodando”, consideró.

“Para las
estadísticas del Ministerio de Economía en últimos veinte años, la clase media
es clase alta: cualquiera que gana 50.000 pesos es clase alta”, criticó, y
añadió que, mientras muchos se ven en serios predicamentos, “hay gente que la
está haciendo toda”.

“Hay gente que
está mejor que nunca”, inistió el cantante, pero apuntó que esa no es la
situación general y que, tras el retorno a la “sociabilidad abierta”, el daño
es evidente:  “no hay un mango”.

“Que nos
acostumbremos a sueldos de 15.000 pesos está bravo ¿en serio nos da la cara
para mirar (a quien trabaja por ese dinero) y decirle ‘tenés un sueldo’” ?, se
preguntó.

Pese lo antedicho,
consideró que en “términos generales”, el gobierno manejó bien la situación de
pandemia.





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