La Organización Mundial de la Salud (OMS) ha empezado a vigilar dos nuevos sublinajes de la variante ómicron detectados por investigadores de Botsuana y Sudáfrica esta semana: BA.4 y BA.5.

Hasta el momento, los investigadores no han encontrado ninguna evidencia de una diferencia epidemiológica significativa con respecto a los otros sublinajes conocidos de ómicron y la OMS ha dicho que no hay necesidad de entrar en pánico.

«No hay motivo de alarma con la aparición de las nuevas subvariantes. Todavía no observamos un pico importante de casos, hospitalizaciones o muertes», dijo Matshidiso Moeti, director regional de la OMS para África, en un comunicado de prensa.

Una nueva en Gran Bretaña

Por otro lado, en Gran Bretaña también se está propagando otra nueva subvariante de ómicron: la denominada XE. Hasta el momento se han detectado más de mil casos de XE en el Reino Unido, según un informe reciente publicado por la Agencia de Seguridad Sanitaria.

La mutación XE es una combinación de las dos cepas dominantes de ómicron: BA.1, la variante original, y BA.2, que es mucho más contagiosa. Los virus resultantes contienen una combinación de material genético de múltiples variantes, y crean una nueva versión del SARS-CoV-2.

Recombinación de variantes

A veces, mientras se replican, los virus cometen errores en su código genético. Esto puede dar lugar a un proceso denominado mutación silenciosa, que describe la formación de nuevas mutaciones individuales que, en su mayoría, no cambian la estructura del virus.

Por ejemplo, las mutaciones en la proteína de espiga (Spike) pueden hacer que el virus sea más transmisible que las variantes anteriores. Pero eso no es lo que ocurre con estas nuevas cepas, según los investigadores.

La subvariante XE de ómicron es diferente porque no ha adquirido nuevas mutaciones, es solo una recombinación de dos variantes diferentes. En este caso, dos variantes diferentes infectan la misma célula de la misma persona al mismo tiempo.



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