El escándalo del “Guapagate”, que envuelve a Luciano Castro y Griselda Siciliani sigue sumando capítulos y ya alcanzó niveles inesperados. Tras la confirmación de la infidelidad del actor y la difusión de comprometedores audios enviados a una joven danesa, un nuevo gesto público volvió a poner a la pareja en el centro de la escena mediática.
En plena vía pública y frente al domicilio de la actriz apareció un pasacalles con un mensaje directo y cargado de romanticismo: “Te amo Griselda, hasta el final, te extraño mucho. Luciano”. La imagen no tardó en circular por redes sociales y programas de espectáculos, generando todo tipo de reacciones.
Según contó Paula Varela en Intrusos, la exposición mediática fue el verdadero detonante de la separación. Tras hablar con Siciliani, la periodista explicó que el problema no fue únicamente la infidelidad, sino el nivel de visibilidad que tomó el conflicto. “Ella decidió dar un paso al costado porque no pudo con lo mediático. Eso fue lo que más le molestó. No es el engaño en sí, que puede hablarse o incluso perdonarse, sino quedar envuelta en esta situación pública”, aseguró.
Por su parte, Lola Cordero aportó más detalles en Implacables sobre el presente de la actriz. Según explicó, Griselda está enfocada de lleno en su trabajo y ya comenzó el rodaje de la película Felicidades. “Subió imágenes estudiando el guion y está absolutamente concentrada en la filmación”, señaló.
En cuanto al vínculo con Castro, Cordero fue tajante: “Ella no quiere verlo más. Lo único que hizo fue no soltarle la mano del todo para no dejarlo tan expuesto, porque algo de cariño existe. Pero están separados. Ella le dejó en claro que es actriz y no tiene por qué estar atravesando semejante exposición”