El presidente de Estados Unidos (EE. UU.), Donald Trump, insistió
este jueves en que cree que el gobierno cubano “está muy cerca” de caer, pero
evitó amenazar con una intervención directa durante una entrevista en un
programa de radio de corte conservador.
Trump afirmó que creía en la posibilidad de una pronta
salida del gobierno de Miguel Díaz-Canel cuando el comentarista conservador
Hugh Hewitt le preguntó sobre el tema en una entrevista.
Sin embargo, el mandatario no hizo alusión a una posible
intervención en el terreno al asegurar que “no se puede ejercer mucha presión”
y dijo que el posible cambio de gobierno estaría vinculado a que La Habana está
perdiendo el respaldo económico de Venezuela, luego de que EE. UU. capturara al
presidente, Nicolas Maduro, y avanzara esta semana acuerdos políticos y
económicos con el gobierno interino de Caracas.
Aunque Trump evitó hablar de operaciones en Cuba, resaltó
durante la entrevista que la política de presión de su administración sobre La
Habana continuará.
El pasado domingo, Trump ya había hecho alusión a que el
país caribeño estaba “a punto de caer”, cuando en declaraciones a bordo del
avión presidencial justificó este extremo amparado en que La Habana dejará de
verse beneficiado por el petróleo venezolano.
Históricamente, Venezuela y Cuba han mantenido una alianza
política y económica estrecha desde principios de la década de 2000, cuando el
presidente Hugo Chávez firmó un acuerdo de cooperación que convirtió a Caracas
en el principal proveedor de petróleo de la isla con precios bajos a cambio del
envío de profesionales cubanos como médicos o maestros que fueron desplegados
para cumplir programas sociales.
La operación militar ordenada por Trump en Caracas, el
pasado 3 de enero, para capturar a Maduro dejó un saldo de 32 militares cubanos
fallecidos, que prestaban servicio como parte de las misiones de cooperación
entre ambas naciones, de acuerdo con el gobierno cubano.
En junio de 2025, Trump firmó un memorando para endurecer
la política estadounidense hacia Cuba, prohibiendo transacciones financieras
directas o indirectas con entidades controladas por el gobierno, y reforzando
la prohibición de turismo a la isla, así como la supervisión de viajes y
operaciones económicas relacionadas.
EFE