Juan Sartori ya no da más risa, ahora da lástima.

El Senador Sartori, es un payaso, mentiroso patológico de la política, con manejo de plata para comprar todo, menos lo que no se puede comprar con dinero, es credibilidad.

Un pobre muchacho, pintón con ropa cara, que se pensó que llegaría a Uruguay y se llevaría a todos por delante.

Contrató periodistas, pagó a medios de comunicación y finalmente dejó el tendal de mentiras por todos los rincones del país.

Su gestión parlamentaria ha sido lamentable, donde hace poco redactó un proyecto de ley para que la frase que repetía Larrañaga “Hay orden de no aflojar” fuera por ley, autorizada a seguir pintada en dependencias policiales como lo hicieron luego de la muerte de quien era su ministro.

Alguien le dijo que con eso se ganaría la simpatía de los policías y se tiró al agua, apurado para que nadie lo haga antes que él.

Un improvisado de la legislación, que lo único que cumplió de todas las mentiras que dijo, fue acomodar a Alem García en la Comisión Administradora del Río de la Plata ganando un salario fenomenal a sus 74 años de edad y jubilado.

Los jubilados que por miles recibieron su tarjeta para retirar los medicamentos en cualquier farmacia que les entregó con su promesa electoral, seguro ya se le metieron donde no da el sol.

También seguimos esperando que no sea malo y le dé al presidente de la colación multicolor su fórmula de crear 100.000 puestos de trabajo.

Otra de sus grandes mentiras repetidas mil veces en tiempos de elecciones.

Ahora editó un videíto diciendo que recorre el país de punta a punta y que ayuda a los intendentes, así como también, expresa que él es el que trae un hotel 5 estrellas a Rocha, otra falsedad increíble.

Un fantasma, un oportunista, solo espero que en su próximo intento, la gente no le vuelva a creer, ni acepte su dinero, que nadie sabe a ciencia cierta cuál es el origen del mismo.



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