El diputado nacional Emilio Monzó presentó ayer un proyecto de ley para implementar la bolea única en las próximas elecciones
El diputado nacional Emilio Monzó presentó ayer un proyecto de ley para implementar la bolea única en las próximas elecciones

En los últimos años, la Argentina ha logrado avances significativos en la agenda de reformas políticas. La reforma de la ley de financiamiento, la paridad de género en listas legislativas, el debate presidencial obligatorio, la ampliación del sufragio a adolescentes de 16 y 17 años y la introducción de primarias abiertas y obligatorias, son algunos de los avances logrados en los últimos años.

En algunos casos, alguna provincia fue pionera, encabezando un movimiento que se propagó hacia otros distritos y a nivel nacional informando los debates y empujando reformas. La sanción de la ley que adopta la boleta única papel en Mendoza puede reavivar el debate sobre el instrumento de votación en las elecciones nacionales y sus posibles impactos sobre la equidad en el acceso al sufragio y la competencia electoral.

Las reformas provinciales pueden servir de punta de lanza e informar debates a nivel nacional. En el año 2004, por ejemplo, Santa Fe sancionó la ley que implementó las PASO luego de derogar el sistema de lemas, cinco años antes de su promulgación a nivel nacional. Santiago del Estero (2000), Córdoba (2000) y Río Negro (2002), avanzaron en reformas que promovían la paridad de género quince años antes de su tratamiento y aprobación en el Congreso Nacional. Desde 2011, Santa Fe y Córdoba, utilizan la boleta única papel y Salta, la boleta electrónica, en lugar de la tradicional boleta partidaria. Sobre esto último, Mendoza podrá sumar ahora nuevos argumentos y experiencia al debate sobre el instrumento de votación a nivel nacional.

Los años no electorales ofrecen un contexto oportuno para evaluar las ventajas y desventajas de las posibles reformas políticas. Brindan la oportunidad de llevar adelante debates profundos sobre elementos del sistema electoral y su impacto sobre los derechos políticos y sobre la representación. En este caso, el instrumento de emisión del sufragio.

El instrumento de votación vincula las preferencias de la ciudadanía con la oferta electoral. A través de este medio la ciudadanía es capaz de transformar sus preferencias en votos y apoyo. De ahí la importancia de discutir las condiciones para garantizar la equidad en el acceso. Cuando el Estado asume la provisión de la oferta a través de un instrumento de votación oficial, garantiza que las listas de todos los partidos políticos lleguen a cada lugar de votación. Esto equipara las condiciones de competencia para los partidos, que no dependen de su alcance y cobertura territorial para asegurar el suministro de las boletas en todos los centros el día de la elección, y, también, equipara los derechos de los votantes a través del territorio, ya que se asegura que todos y todas tengan acceso a la oferta completa en el cuarto oscuro.

Debatir sobre las ventajas y desventajas del actual instrumento de votación, sobre todo en términos de derechos políticos de los ciudadanos y ciudadanas, y de todos los partidos políticos en competencia, es uno de los desafíos pendientes de nuestro sistema electoral nacional. Mendoza se enfrenta ahora, tras la sanción de la ley de Boleta Única Papel, al gran desafío que representa su implementación. El tema sigue avanzando en las provincias. Resta ahora iniciar el debate a nivel nacional.

* Sobre los autores: Carolina Tchintian es directora del área de Instituciones Políticas de CIPPEC y Gonzalo Vronkistinos se desempeña como coordinador

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