Recibimos y publicamos.-

Un uruguayo le envía un correo a su hermano que radica en EE.UU. Le pregunta por qué los uruguayos somos pobres. El hermano responde: “¿cómo puedes llamarte pobre cuando eres capaz de pagar por un litro de gasolina más del triple de lo que pago yo; cuando te das el lujo de pagar tarifas de electricidad, de teléfono y de celular 80% más caras de lo que me cuestan a mí; cuando pagas comisiones por servicios bancarios y tarjetas de crédito por el triple de lo que cuestan aquí; o cuando por un auto que a mí me cuesta 20,000 dólares tú puedes pagar 38,000 dólares? Porque tú sí puedes darte el gusto de regalarle 18,000 dólares al gobierno y nosotros no. Pobres somos nosotros, los habitantes de Florida. Por eso el gobierno estatal, teniendo en cuenta nuestra precaria situación financiera, nos cobra sólo el 2% de IGV (hay otro 4% que es Federal: total 6%) y no 19% como a ustedes, los ricos, que viven en el Uruguay».

“Además, son ustedes los que tienen impuestos ‘al lujo’, como son los de la gasolina, el gas, el alcohol, los cigarros, la cerveza, el vino, que alcanzan hasta el 320% del valor original, y otros sobre las ganancias, como el impuesto sobre las utilidades y los sueldos, sobre los automóviles nuevos, sobre los bienes personales o de las empresas. Y, dichoso, te das el lujo de pagar además más impuestos por estos impuestos, los trámites y pagos estatales y municipales. Porque, si ustedes no fueran ricos, ¿qué sentido tendría tener unos impuestos de ese calibre? Un país que es capaz de cobrar por adelantado el impuesto a las ganancias y a los bienes personales mediante anticipos, como el Uruguay, necesariamente tiene que nadar en la abundancia.»

“Los pobres somos nosotros, los que vivimos en EE.UU., que no pagamos Impuesto sobre la Renta si ganamos menos de 3,000 dólares al mes por persona. Y allá tienen que pagar seguridad privada mientras a nosotros nos alcanza la policía pública. Allá envían a los hijos a colegios privados y, mira si seremos pobres en EE.UU., que las escuelas públicas te prestan los libros de estudio previendo que no tienes con qué comprarlos”.

“Me asombra la riqueza de los uruguayos que piden un préstamo y son capaces de pagar 38% anual de interés como mínimo. ¡Eso es ser rico! No como aquí, que apenas llegamos al 8% (generalmente 7.8%), justamente porque no estamos en condiciones de pagar más.

“Supongo que, como todo rico, tienes un auto y estás pagando un 8 o 10% anual de seguro más la patente, y como te sobra el dinero, tú si puedes efectuar pagos anuales, mientras acá nosotros no podemos darnos esos lujos y cuando mucho pagamos 15 dólares anuales por el sticker sin importar qué modelo de auto manejes. Pero claro, eso es para gente apretada de recursos que no puede derrochar en lujos.

“Saca la cuenta, entonces. ¿Quién es el rico, y quién el pobre? Vamos, hermano, te quedaste en el Uruguay porque eres rico. Somos los pobres como yo los que nos fuimos a probar suerte a otro lado”.

Atentamente, tu pobre hermano inmigrante.



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