Este jueves el presidente de la República, Luis Lacalle Pou, participó en Salto de la inauguración de un conjunto de oficinas públicas, entre las cuales está la Agencia Nacional de Desarrollo, la Inacoop y Salto Grande.

Pero no la tuvo fácil el primer mandatario. Si bien hubo un grupo que apoyó su discurso, también varios organizaciones sociales y sindicales se movilizaron para reclamar por trabajo, salario y ayuda económica.

Uno de los grupos con más reclamos encendidos era el Colectivo de Ollas y Merenderos de Salto, cuyos integrantes llevaron, además de pancartas, ollas vacías que golpeaban con utensilios de cocina.

¡Hay niños con hambre!, gritaban mientras el presidente hablaba de los planes para la región y advertía que había en marcha una inversión para un puerto de barcazas que generaría empleo en el departamento.

Junto a la «caceroleada» fueron surgiendo otros planteos relacionados con promesas electorales e incluso se escucharon algunos improperios hacia el mandatario.

Cada vez que hablaba surgían gritos en alusión a los temas que tocaba. Como cuando se refirió a la situación del sistema educativo del país y fue interrumpido por un manifestante que expresó: «¿Y por qué recortas la educación entonces, si es tan importante?».

Entre los manifestantes estaban trabajadores del citrus, que este año ya no cuentan con una extensión del seguro de paro especial para el sector. «Nos vamos a quedar sin nada, no vamos a tener seguro. Se lo acabamos de plantear al presidente y nos dijo que el mismo era hasta este año, pero que de aquí en adelante no podemos contar con ese recurso y ahora no sabemos qué hacer».

Por otro lado, los integrantes de Ollas y Merenderos de Salto señalaron que la protesta era porque encontraban un «Estado ausente en la problemática alimentaria». En Salto hay alrededor de 25 ollas y 24 merenderos funcionando actualmente, y el Mides no da prácticamente nada y no hay forma de sustentarlos.



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